Recalculando: Los puntos de inflexión (Parte I)…
Antes de empezar…
Ando 🤯
Nunca me imaginé que fuera a ser tal la cantidad de ustedes que me han escrito en público y en privado con sentimientos parecidos…
Espero no haber causado angustia con mi publicación anterior… por fortuna, este ha sido un gran proceso, que me tiene muy emocionado y por eso decidí compartirlo…
Así que…
Como dice el gran Omar Gamboa y en las series de #Netflix…
Previusly on: Recalculando…
La introducción (Por si no la leyeron… es cortita 😉)
Tu tuuuuunnnnnnnnnnnnn (Por aquello de Netflix 🤣)
En matemáticas (¿Sabían que estudié 6 semestres de Matemáticas en simultánea con Ingeniería Electrónica al inicio de mi carrera? 😅 – Ahora que están tan de moda los datos random 🤪), un punto de inflexión de una función, es un punto donde los valores de una función continua en x pasan de un tipo de concavidad a otra.
¿Les quedó clarísimo?
Por fortuna no vinimos a estudiar matemáticas 🤣
El punto (el otro punto) va a que… el concepto de puntos de inflexión, siempre me ha gustado para nombrar esos momentos en los que suceden cosas que cambian el rumbo de la vida o de las cosas…
Y para hablar de mi momento actual, Recalculando, necesariamente tengo que devolverme a revisar esos momentos de la vida que para mí fueron puntos de inflexión…
Como podrán encontrar un poco más detalladamente narrado en el libro que tuve la oportunidad de co-escribir gracias a la invitación del gran Jhon Darwin Herrera, Súper Poderes Humanos…
Nací en Bogotá, al interior de una familia antioqueña, rodeado de arepas, pero amante fiel del pan (sobre todo del rollito 🤤). Fan de las sopas en todas sus formas, y entre más espesas mejor, de esas en las que la cuchara se para sola.
Durante mi infancia tuve la fortuna de pasar gran parte de los fines de semana en la finca, con mi familia materna reunida y muy cerca de mis abuelos. Recuerdo que uno de los momentos felices era levantarme y saltar a la cama de los abuelitos a ver televisión con ellos. Recuerdo largas maratones de los pitufos, los magníficos, el auto fantástico, etc. Recuerdo también esos domingos de ver a mi abuelo sentado durante horas resolviendo el crucigrama del domingo, ese gigante que venía al final de las lecturas dominicales del periódico, en su pijama y bata, y con su bolígrafo Parker clásico.
Y bueno…. esto no va a ser una biografía completa….
Pero si quieren seguir leyendo, pueden hacerlo AQUÍ.
El punto (Me gustan los puntos) es que la figura de mi abuelo, fue una figura MUUUUY importante para mí…
Tanto, que su muerte fue el primer punto de inflexión de esta historia…
En los últimos días, he estado tratando de recordar fechas con precisión para reconstruir mi línea de tiempo pero hay 2 eventos que tengo confusos y que no he logrado descifrar cuál fue primero…
Esos eventos son:
- La muerte de mi abuelito (La pérdida más dolorosa que he sufrido hasta hoy)
- La primera y única vez que perdí una materia en la vida (Electrónica 3 🥵) después de un recorrido «intachable» 😰 por el colegio y la universidad (Y que también está narrado con bastante detalle AQUÍ).
Es algo que nunca había pensado, hasta hace muy poco, y como tengo la fecha confundida del #2. no sé si tal vez uno podría ser consecuencia del otro.
Lo cierto es que haber perdido esa materia, me regaló un semestre con poca carga y en el que tuve la oportunidad de participar en un grupo extracurricular de aprendizaje de programación para internet (PHP + HTML + Javascript) con el gran Julián Villarreal, de la mano de nuestro querido director de carrera en esa época Juan Carlos Giraldo.
Si no fuera por ese aprendizaje, no habría empezado a trabajar con Alexander Torrenegra y no habría llegado (Gracias a su orientación) al #SEO y al #MarketingDigital (Esa historia está contada en más detalle AQUÍ).
Así que básicamente, hoy estoy aquí (Y muchos de ustedes leyéndome también) gracias a que perdí esa materia, aunque ese día pensara que se me había acabado la vida.
Y no se derrumbó el mundo…
Entonces, en resumen, gracias a ese evento que veía tan negativo, encontré la gran vocación de mi vida (Por si acaso, ¡El Marketing Digital!).
Han sido 19 años dedicado a mi vocación…
Los últimos 12 de manera independiente…
De esos, los primeros, muy muy muy pesados, de mucho trabajo y de remarla duro económicamente para salir a flote… de ofrecer algunas implementaciones (Sitios Web, SEO, Campañas en Google Ads, entre otras cosas…), además de los cursos y las asesorías…
Y llegó el 2015, el año en el que finalmente logré sacar la cabeza, y como siempre digo, empezar a flotar entre una factura atrasada y una muy muy atrasada que al fin me pagaron (Por eso hoy facturo a máximo 30 días).
En ese año, el cuerpo me empezó a decir que necesitaba un cambio…
Y por fortuna no fue que me enfermara…
Sino que después de trabajar por varios años desde muy temprano (A veces 3 y 4 am) y hasta muy tarde (11 y 12pm), un día el cuerpo simplemente me empezó a dejar solo a las 8pm para irse a dormir y me dejó el mensaje claro, NO PODÍA seguir trabajando a ese ritmo.
Así que, escuchando mi cuerpo, en ese año, en 2015, decidí cortar con la implementación / ejecución y enfocarme únicamente en los entrenamientos, las asesorías y las conferencias (A lo que muy felizmente dedico mis días hoy).
Para mí, ese fue otro punto de inflexión…
Luego de ese año, para mi sorpresa, el nivel de ingresos vino mejorando y logré los que considero mis más importantes hitos profesionales.
- El punto en el que logré vivir de mi trabajo como independiente.
- El punto en que empecé a sentir que sólo me emplearía por una cantidad X de dinero (Muy alta).
- El punto en el que empecé a sentir que no me emplearía por ningún pago.
Pero más allá de estos hitos, logré lo que siempre había soñado y era poderme despreocupar del dinero… (Este es uno de mis principales aprendizajes de los primeros 40) saber que recibía lo suficiente para el estilo de vida que quería tener…
Y voy a parar ahí porque arranco una asesoría, así que nos vemos en la próxima!
De nuevo, MUCHAS GRACIAS POR LEERME Y ACOMPAÑARME 🤗
¡Un abrazo!
Continúa en: Los puntos de inflexión (Parte II)…